miércoles, 30 de julio de 2008

Uhmmmmmmm

Uhmmmmmmmmmmmmmmm, uhmmmmmmmmmmm. Uhmmmmmmmmm.

Por sí acaso.

Duda: En tiempos de Gongora y Quevedo, ¿había más libertad de expresión que ahora?.

martes, 29 de julio de 2008

Cuando los "progres" nos ganaron la guerra de Iraq

El otro día, Pepe Blanco volvió a sacar la guerra de Iraq, esta vez, para culparla de la “crisis” y por ende al PP. Esa imagen me ha retrotraído a la primavera de 2003. No había terminado de apagarse los rescoldos del Prestige cuando comenzaron las protestas contra la invasión de Iraq. No había rueda de prensa del PP donde no se preguntase sobre el tema, ya podía ser la del Ministro de Fomento, como la del último concejal del último pueblo para presentar el programa de las fiestas patronales. Nunca he entendido el interés que podía tener un periodista local sobre la postura de un concejalito sobre la “guerra de Iraq”. Bueno, si lo entiendo, intentaba buscar la disidencia aprovechando el desconocimiento del preguntado. Recuerdo un alcalde del PP, un señor que profesaba la religión musulmana, de un pueblo de Galicia que se opuso al gobierno y a falta de otra cosa, le sacaron en todas las televisiones nacionales.

En aquella época, durante la campaña electoral de las municipales de 2003, asistía yo a un curso para aprender a expresarse en público impartido en la sede del PP en Palencia, por aquel entonces aún era candidato al ayuntamiento de mi pueblo –nunca sabrás el favor que me hiciste José Antonio, aunque no fuese esa tu intención, al no dejarme continuar–. Para demostrarnos el poder de la comunicación, el encargado del curso, Antonio Sola, nos lanzó la siguiente pregunta: ¿cuántos soldados ha enviado España a la guerra de Iraq?. Las respuestas fueron de todo tipo pero nadie acertó con la correcta. La respuesta era cero, ninguno. Candidatos a la alcaldía de los municipios más importantes de Palencia (Aguilar de Campoo, Herrera de Pisuerga, Astudillo, Becerril de Campos,…), cargos provinciales y regionales del partido, etc. no tenían la información necesaria para contrarrestar las manipulaciones de los adversarios. Pero Palencia no era una excepción, pasaba en toda España, en todo el partido. También en el gobierno, recuerdo como se quejaba al respecto Jesús Posada.

El presidente del gobierno, José María Aznar, decidió apoyar a la coalición –la famosa foto de las Azores– con la inmensa mayoría de la población español en contra. Seguramente algunos menos si hubiésemos sabido que no había tropas españolas en batalla. Fue una decisión personal. Vio la oportunidad de encaramar a España a la cúspide internacional, como socio preferente de USA, y se lanzó sin dudarlo. Yo hubiese hecho lo mismo. El fallo fue no querer asumir las consecuencias de esa política. No permitió la crítica interna, que lograría quitar argumentos a la izquierda. No quiso explicar convenientemente el caso: España no decide si hay guerra, solo puede apoyarla o no. Si la apoya, tendrá grandes beneficios, con un pequeño coste, solo era apoyo político. Además había que sumar que gracias a USA se había solucionado la invasión de la isla Perejil sin violencia. Pero en vez de eso dijo: “los españoles deben confiar en mí”. No lo teníamos claro los suyos como para esperar algo de los otros.

También hay que tener en cuenta que el “endiosado” Aznar no fue consciente de que a muchos españoles no nos gustaban gestos como: la boda de su hija, el “charloteo” de la sucesión, etc. Pero lo que nunca valoró adecuadamente fue que la no–España no le perdonaba que hubiese ganado por mayoría absoluta en el 2000. Creyó que obteniendo 10 millones de votos, que haciéndolo bien en economía, dejando a ETA herida de muerte, y a España a la puerta del G–8 y entre los líderes mundiales, se había ganado el puesto dejado por Felipe González –emperador todopoderoso de las Españas–, pero era todo lo contrario. Si hubiese fracaso se lo habrían perdonado, pero al triunfar no. Esto demostraba que había alternativa al socialismo, y que esa alternativa era mejor. Tampoco le sirvió de nada dejar de rehén a su mujer, en manos de la sección pepera de PRISA, era su modelo lo que había que hundir.

La no–España le permitiría a Aznar ser presidente del gobierno, en minoría raquítica, mientras el PSOE estaba ocupado en otros menesteres más importantes, como reorganizarse y reoxigenarse después del desgaste sufrido por 14 años de gobierno. Necesitaba un tiempo para limpiarse de la corrupción y de tanto lastre que llevaba encima, pero una vez hecho, debería volver al gobierno, su sitio natural y la derecha al sillón blanco del Ministerio de la Oposición. Pero tras elecciones de 2000 sacaron la siguiente conclusión: Estos han venido para quedarse, no se van por las buenas. Y si funciona la sucesión podemos tener PP para rato, y lo que es peor, pueden tener la tentación de realizar las reformas que rematarían lo que en 1978 no se supo rematar.

Puede que sea eso lo que le hayan prometido a Rajoy, que será presidente del gobierno mientras buscan un recambio para Zapatero. Le dejarán solucionar la crisis y alicatar la Confederación Española nacida del Estatut, y así pasar a la historia como un buen presidente gestor, que es lo que él quiere. Quizá él y los mediocres que le acompañan se conformen pero yo no. Y creo que muchos españoles tampoco. Nos gustó la España que empezamos a vislumbrar durante el gobierno Aznar: una España moderna, liberal, competitiva en lo económico, respetada en el exterior y orgullosa de si misma. Por eso reniego de los cobardes y de los vagos que prefieren conformarse con la mediocridad del socialismo ramplón en vez de aspirar, y trabajar, por cambiarlo. El pueblo español –al contrario que los pueblos vasco, catalán, castellanoyleones, etc. que son “engañatontos” perpetrados por aprovechados– es un gran pueblo, lo ha demostrado en numerosas ocasiones a lo largo de la historia, y se merece una gran Nación y un sistema verdaderamente democrático que sirva para desarrollar las potencialidades que poseemos. Y no este postfranquismo que solo beneficia a la mediocre casta política. Confío en verlo algún día.

viernes, 25 de julio de 2008

La sinvergüencería del PNV es traición

Ayer, la portavoz del gobierno autonómico vasco declaró que: “Si el señor Zapatero ahora renuncia al final dialogado de la violencia no es esa la postura de este Gobierno ni del tripartito que lo sustenta”. Y esto lo hace el mismo día que conocemos que ETA quería asesinar –durante el “proceso de paz”– al juez que más se ha significado en la lucha contra los asesinos, Fernando Grande-Marlaska. También querían perpetrar, con un concejal socialista, la misma vileza que le hicieron a Miguel Angel Blanco.

En un país normal, ningún representante de la ciudadanía duraría dos minutos si defendiese la rendición ante unos terroristas en plena campaña de muerte. Estos nacionalistas que nunca han renunciado a recoger las “nueces” mientras ETA mata, tampoco renuncian a recoger las “nueces” del fin de ETA. Y además lo hacen con todo el descaro del mundo.

Es por ello por lo que siguen haciendo falta políticos que tengan las cosas claras, que no teman enfrentarse a los “recogenueces”, a todos los “recogenueces”. Políticos como María San Gil y Jaime Mayor Oreja. A estas alturas que nadie me pida que me fíe ni de Patxi Lopez, ni de Zapatero.

Hoy vamos a recibir al financiador de etarras –entre otros terroristas–, Hugo Chávez.

Nunca el egoísmo de tan pocos ha condenado a tantos.

PD: El ministrín de Educación de Castilla y León, Juan José Mateos Otero, debería tomar nota de La Rioja.

jueves, 24 de julio de 2008

Breve teoría del centro electoral español

Tengo la costumbre de imprimir artículos que me parecen interesantes para, cuando tengo tiempo, leerlos. En muchas ocasiones se me atrasan bastante, como es el caso que presento ahora. Pero como creo que no ha perdido su vigencia, lo expongo para quién quiera leerlo.

El concepto “centro político” se ha convertido en los últimos meses en el núcleo del debate que tiene su origen en la derrota del Partido Popular en las elecciones de marzo. No obstante, la importancia ideológica que se le concede y las virtudes electorales que se le suponen no evitan que se trate de un concepto en extremo impreciso y polémico. Con frecuencia, el centrismo irrumpe en el debate político mediante un razonamiento que podría resumirse así: la sociedad española manifiesta ser de centro, puesto que los españoles se ubican en la escala ideológica en un punto del centro ligeramente escorado a la izquierda, y, en consecuencia, quien desee ganar las elecciones debe procurar acercarse hasta ese punto. En la medida en que un partido se aproxima a él, se aprecia electoralmente, y en la medida en que se aleja, se deprecia.

Siga el resto del articulo publicado por Miguel Ángel Quintanilla Navarro en Gees.

martes, 22 de julio de 2008

100 días de estupidez

Hoy, Zapatero celebrará los 100 primeros días de la actual legislatura. Congregará a todo el gobierno y toda la ejecutiva socialista en un gran acto–mitín donde el presidente del gobierno será el gran protagonista.

No sé que piensan celebrar. El gobierno en estos 100 días se ha dedicado a negar la crisis, hasta en el nombre. Ha hecho lo posible para asustar a los niños no natos, a los viejos “preeutanasiados”, a los católicos, etc.

Quizá lo único que pueda celebrar es que no hay oposición.

domingo, 20 de julio de 2008

No es lo mismo

Esto no es lo mismo ...

video



... que esto





Este no es el mismo ...



... que este




Menos mal que estos ...



... si son lo mismo que estos



Con Uribe: Colombia y Libertad

Sin Zapatero: España y Libertad

viernes, 18 de julio de 2008

¿Por qué, hoy, esta foto?

Según el ABC: “Desde que empezó el proceso degenerativo que afecta a Suárez, los Reyes no han dejado de interesarse por él. Don Juan Carlos le ha visitado en algunas ocasiones y, periódicamente, ya sea el Rey o la Reina se ponen en contacto con la familia para preguntar por el artífice de la Transición”.



Entonces: ¿Por qué, hoy, esta foto?

jueves, 17 de julio de 2008

El PP o el canal atascado de la derecha española

Lo más significativo de las últimas elecciones no fue la conquista del territorio radical por el PSOE, ni la conversión de Cataluña en un pecio tan socialista como Andalucía, ni la doliente inanidad de Rajoy. Ni siquiera comprobar que el barbecho ideológico del aznarismo fue lo que en realidad puso a Zapatero en La Moncloa hace cuatro años. Lo novedoso del pasado marzo fue la espectacular resistencia de la derecha social española, que agrupó a 10.200.000 votantes en torno al PP, que heló con su aliento la nuca del PSOE y que privó al gobierno de la tradicional mayoría absoluta en segunda legislatura. Por desgracia, todo ello a pesar del PP.

Siga leyendo el interesante, y en mi opinión acertado, análisis realizado por Guillermo Elizalde Monroset en la Fundación Burke.

Soy de los que consideran que el PP perdió las elecciones por no ser claro y rotundo en defensa de los valores de la derecha. Por no dar la batalla de las ideas. Y si no lo hace, cada vez tendrá menos votos. Tiempo al tiempo.

miércoles, 16 de julio de 2008

Ibarreche sigue

Desde este blog he defendido que el presidente de la Comunidad Autónoma Vasca ha tenido, tiene y si le dejan tendrá el proyecto de secesionar el País Vasco de España. Para evitarlo pedí el voto para Rajoy y posteriormente pedí que se aplique el artículo 155 de la Constitución.

Artículo 155.
1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones
que la Constitución u otras Leyes le impongan, o actuare de forma que atente
gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al
Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la
aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias
para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la
protección del mencionado interés general.
2. Para la ejecución de las
medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a
todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.



Los “tactistas” consideran que es eso lo que busca Ibarreche. Que quiere revolver el río para poder pescar los peces que las encuestas le niegan, por lo tanto no hay que hacer nada –presentar un recurso ante el constitucional no es algo extraordinario, pasa todos los días–. Esa táctica, que nunca ha sido estrategia, es la que llevamos aplicando desde la transición y así nos va. Cediendo siempre para intentar que los nacionalistas se sientan cómodos en el proyecto nacional. Cuando su proyecto ha sido siempre acabar con España.

Soy consciente de que el actual gobierno ni tiene arrojo político, ni la moralidad democrática, ni la capacidad para asumir la responsabilidad necesaria para aplicar el citado precepto constitucional. Pero tampoco tenemos un parlamento con la altura de miras para empujar al gobierno a tomar esa medida, o arroparle si lo hace.

La casta política actual, seguramente la más mediocre desde el fin del reinado de Alfonso XIII, ha asumido una serie de prejuicios y de falsedades históricas que la incapacitan para asumir la responsabilidad de sus cargos. Están, en su mayoría, para disfrutar de un nivel de vida que en la sociedad civil no tendrían ni por asomo. Consideran que más descentralización es buena y que defender ciertas cotas de centralismo es franquista. Tienen miedo que les tachen de fascistas, los fascistas del PNV. Y tienen mucho miedo a ETA. ¿Qué nos va a hacer ETA?. Matarnos. Lleva 40 años haciéndolo, no nos puede hacer más.

Quizá va siendo hora de convencer a los etarras, con hechos más que con palabras, que nunca vencerán, que si asumen el ideario terrorista su futuro es la cárcel, o la muerte si son tan valientes de enfrentarse cara a cara con las fuerzas de orden público, el exilio no porque España debe perseguir a sus asesinos hasta el último rincón de la tierra y hasta el fin de los tiempos. También va siendo hora de hacer ver a todos los “recogenueces”, –estén donde estén y sea cual sea la “nuez” que recojan– que su futuro es el mismo.

PD: Estoy convencido de que si se suspendiese la autonomía vasca, los primeros en alegrarse serían los ertzainas.

lunes, 14 de julio de 2008

Antonio Hernando: Escribe 1000 veces...

Hay un dicho palentino –seguro que se utiliza en más sitios– que reza así: si quieres saber como es el tío Juanillo dale un “carguillo”. Y eso le ha pasado a Antonio Hernando, que le han dado un cargo y está demostrando como es: un “listo” que intenta hacer méritos lamiendo las botas de Alfredo Pérez Rubalcaba sin leer, no la sentencia, sino al menos los resúmenes de prensa sobre ella.

Este fin de semana nos ha dejado la siguiente perla. El PP debería copiar en una pizarra gigante 1000 veces: “no ha sido ETA” y también “debería copiar mil veces que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han actuado con profesionalidad”.

Si los dirigentes del PP no estuviesen tan atareados en su ombligo le podrían responder; Hernando escribe 1000 veces: “No había terroristas suicidas”, y a Zapatero, escríbelo 2000 y Gabilondo, 3000. Bueno, a Gabilondo no, a su redactora. También debería escribir otras 1000 veces: “Si un tribunal de justicia establece que la manipulación de informes, no es delito, sino falta administrativa, esto significa que fueron los mandos los que actuaron mal, no los peritos.” También le diría, que si tan claro lo tiene, que creen de nuevo la comisión de investigación sobre los atentados, que acepten todos las comparecencias y todos los informes que proponga el PP.

Nota: He supuesto que Antonio Hernando sabe leer y escribir, algo no quedó demostrado en los debates retransmitidos en canal televisivo “La Sexta” en los que participó.

Pero para hacer esto hay que estar dispuesto a aceptar toda la verdad, sea la que sea. Hay otro dicho palentino –que también se utilizará en mas sitios– que dice lo siguiente: el dinero y los co… para las ocasiones. Mientras el PP siga acogotándose con el 11–M, el PSOE les acusará de lo que quiera sobre ello, y si creían que no lo iban a utilizar para hacer política es que no saben nada.

PD: Este fin de semana este blog ha cumplido un año. El mayor regalo que ha podido recibir es que ese “loco conspiranoico” de Luis del Pino, que a muchos nos abrió los ojos sobre las “rarezas” del 11–M, haya decido vincularlo a su ultima entrada. Un cordial saludo.

sábado, 12 de julio de 2008

Miguel Angel Blanco, un año más

El sábado 12 de julio de 1997 a las 5 menos 10 de la tarde Miguel Angel Blanco fue asesinado por ETA. Así comenzaba el año pasado este blog. Se cumplían diez años de su asesinato y necesitaba escribir sobre ello. Por esto comencé este blog. Voy a seguir el relato que inicié, hoy, hace un año.

… el 12 de diciembre de 2000 firmaron el “Pacto por las libertades y contra el terrorismo” que llevó a la plasmación de la Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos, el mayor instrumento contraterrorista que hemos tenido en este país en toda su historia.

A la vez que ocurría esto, el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, enviaba al presidente del PSE, Jesús Eguiguren, a “contactar” con ETA. Esta iniciativa no fue comunicada ni al gobierno, ni al secretario general del PSE, Nicolás Redondo Terreros.

Aunque formalmente el “Pacto de Estella”, pacto entre comunistas y nacionalistas con ETA, se había roto, los principios inspiradores del mismo aún se mantenían, a la sazón, mantener la “tensión” sobre España, buscar el “final dialogado” –con la ventaja que conllevaba para todos los firmantes del pacto–, romper la unión de los constitucionalistas y seguir con la descentralización hasta llegar a la secesión. Para ello necesitaban embarcar a uno de los dos grandes partidos.

La unidad entre el PP y el PSOE, y si la llevaban hasta sus últimas consecuencias, si cuajaba, llevaría a transformar a España en una democracia verdadera, separándose de este postfranquismo en que vivimos. Juan Luis Cebrían y Felipe González lo tenían claro e intentarían hacer lo posible para que no se consiguiese. Vieron su oportunidad tras las elecciones autonómicas vascas de 2001. En esos comicios los constitucionalistas estuvieron a punto de ganarles las elecciones al tripartito nacionalista, pero el mayor incremento electoral se lo llevó el PP –era el referente de ese bloque–, el PSE perdía un escaño. Al día siguiente Juan Luis Cebrían publicaba un artículo en El País pidiendo la cabeza de Redondo Terreros y el fin del proyecto constitucionalista. Su suerte estaba echada –faltaba encontrar el momento adecuado– desde que Zapatero decidió apostar por la estrategia de acercamiento a los nacionalistas para alcanzar el poder. Consideraba que por si solo el PSOE nunca podría volver al gobierno central.

En un vano intento de frenar la deriva de su partido, Nicolás Redondo Terreros presenta su dimisión el 12 de diciembre de ese mismo año. No había comprendido que ya estaba todo decidido, tampoco valoró adecuadamente las ganas de medrar de sus compañeros vascos, amen de la tranquilidad que les daba dejar solo al PP en el punto de mira de ETA. Fue el fin de “Espíritu de Ermua” y el inicio del “cordón sanitario” contra el PP.

Visto con la perspectiva que dan los 11 años pasados, soy consciente de que no se ha deteriorado la situación, sino que el “Espíritu de Ermua” fue la oportunidad de cambiar las cosas pero que no llegó a materializarse. Pero como soy optimista espero que los españoles volvamos, algún día, a encontrarnos con él y que en esa ocasión no lo desaprovechemos. Si algo hemos aprendido es que debemos ser la Nación, los ciudadanos libres, los que llevemos la bandera de la reforma y no esperar que los políticos nos las hagan.

Dejo de recuerdo estas imágenes, esperando volver a ver esas manos blancos en las calles de España, más pronto que tarde.








ESPAÑA Y LIBERTAD

jueves, 10 de julio de 2008

Demasiados beneficiados del 11–M

Tres son los hitos políticos de Aznar, que necesitaban ser consolidados con una victoria del PP en las elecciones de 2004.

El primero fue salida voluntaria del poder tras dos legislaturas. Si salía bien, sería improbable que sus sucesores no adoptasen tal medida, y así se evitaba el deterioro proveniente de la perpetuación en el poder del mismo líder, tal y como ocurrió en el felipismo y puede que ocurra con Zapatero.

El segundo consistió en poner a los nacionalistas en su sitio, tanto al considerar que no habría más descentralizaciones, como en modificar el código penal para encarcelar a aquellos presidentes autonómicos que empezasen a dar pasos hacia el sedicionismo. Esto incluía la eliminación sin concesiones de la “vanguardia” separatista, la derrota de ETA.

Y por último y más importante, el cambio de alianzas internacionales. Se varió de la alianza sumisa con Francia y Alemania por la alianza anglosajona –a España esta alianza, históricamente, siempre le ha venido mejor–. Este cambio traía sus frutos, solución incruenta de la invasión de la isla Perejil; y traía sus tributos, apoyo político a la invasión de Iraq. Para ser más precisos: Aznar siempre quiso ese cambio y cuando la administración Bush Jr. cometió el error de querer invadir Iraq con un escaso apoyo internacional –en Europa el único relevante era Reino Unido–, España tuvo la ocasión de hacerle el favor que necesitaba, darle su apoyo político ya que tropas no le hacía falta. Desde ese momento España pasaba a ser socio preferente de EE.UU., solo un radical cambio de estrategia política internacional por parte de España acabaría con esa alianza. Inciso: el director del C.N.I., Jorge Dezcallar, en su comparecencia en la comisión de investigación del 11–M consideró un error el cambio de estatus de “aliado” a enemigo, que realizó el gobierno de Aznar, sobre Marruecos. Y yo me pregunto, ¿cómo habría de considerar a un país que nos ha invadido?.

El atentado de los trenes de Atocha, la manipulación por parte de la izquierda de los días posteriores y la victoria electoral del PSOE acabó con todo esto. También se acabó con el Espíritu de Ermua al culpar, la oposición, al gobierno de los atentados, en vez de a los terroristas, con acoso de las sedes, etc…

Hay que sumar también una serie de antecedentes. El cambio que realizó Zapatero con respecto a Marruecos, del histórico apoyo socialista a la posición del Frente Polisario y la alianza con Argelia a la asunción de las tesis marroquíes. El ostentoso y pueril rechazo a los EE.UU., con estúpidas declaraciones y actos más estúpidos, si cabe. El ensayo de acoso a las sedes del PP en la época del “Prestige”. La vuelta como asesor de Rafael Vera, vía Alfredo Pérez Rubalcaba, que coincide en el tiempo con la traición al Pacto Antiterrorista, al mandar a negociar a Jesús Eguiguren con ETA.

El gobierno del PP, idiotizado por la mayoría absoluta, no fue consciente de ciertos movimientos. Cuando Aznar reformó los servicios secretos y buscó el consenso en los nombramientos –al estilo del Banco de España–, no valoró adecuadamente la insistencia del entorno de Felipe González en colocar a Jorge Dezcallar, su asesor en Marruecos, como director del C.N.I.. Tampoco vio la incompatibilidad que suponía el Pacto Antiterrorista y los gobiernos de coalición del PSOE con los nacionalistas en algunas CC.AA. Tampoco sacó conclusión alguna por la apatía de Alfredo Pérez Rubalcaba, Nicolás Redondo Terreros y del propio Zapatero que expresaban en las reuniones de la comisión de seguimiento del Pacto Antiterrorista. Tampoco vieron relevante que, los anteriormente citados, solo se preocupasen durante la tregua–trampa en conseguir reducción de condena para Rafael Vera. No sacaron las pertinentes conclusiones de la defenestración de Nicolás Redondo Terreros. Y por último, no valoraron adecuadamente la asunción, por parte de Zapatero, de las tesis más radicales, incluyendo las manifestaciones contra el gobierno por la guerra de Iraq, con respecto a la política internacional.

Todo esto ha sido totalmente aclarado en la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid donde se establece que la manipulación de unos informes es falta administrativa, no un delito. Y vale ya…de seguir en el burro, dejad a la casta política tranquila, que bastante tienen con disfrutar de la mamandurria como para preocuparse de lo que pasó en el 11–M.

miércoles, 9 de julio de 2008

Las "calles de la vergüenza"


Hoy podemos leer en el Imparcial un interesante reportaje realizado por Blanca de Ugarte sobre el “callejero etarra”.

A la espera de la decisión que adopte el pleno de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional, presidido por el juez Javier Gómez Bermúdez, sobre si es o no delito de enaltecimiento del terrorismo dedicar o mantener una calle a un terrorista etarra Esperemos que sean más respetuosos con las víctimas que en otras ocasiones. Aunque después de leer la sentencia del 11–M perpetrada por “SuperBer” y del “chou” que montó para presentarla a los medios, me espero cualquier cosa.

Actualización:

Se han cumplido las peores expectativas: seguirán las “calles de la vergüenza”.

martes, 8 de julio de 2008

Leire Pajín

La llamada generación del “biberón” ha llegado al poder en el PSOE. Zapatero ha nombrado a Leire Pajín como Secretaria de Organización, con apenas competencias, ya que, las mantiene José Blanco como Vicesecretario General.

Leire Pajín procede de la familia que ha dominado al PSOE alicantino en los últimos años. Su padre, el leonés José María Pajín –amigo personal del presidente–, fue concejal y candidato a alcalde en 1995 y Secretario General del partido en Benidorm. Su madre, Maite Iraola, fue también Secretaria General del partido en la ciudad durante otros siete años. Y ellos son los responsables de que en el 2000 fuese elegida la diputada más joven desde la transición. Pero a quién se lo debe todo es a José Luis Rodriguez Zapatero.

He colgado la intervención de la “número 3” del PSOE, para que se pueda comprobar como es: feminista, fiel escudera de Zapatero y defensora de la igualdad.

lunes, 7 de julio de 2008

37º Congreso Federal del PSOE

Este fin de semana se ha celebrado el 37º Congreso Federal del PSOE. Después de dar un pequeño recorrido por algunos medios digitales me he encontrado con que la mayoría de los periodistas o no se dan cuenta de lo que pasa o no quieren enterarse. Están los que se consideran que todo lo salido en el cónclave socialista es para ocultar la crisis, como José L. Lobo, Elsemanaldigital.com o Luis María Anson. Están en los que lo han visto como una simple fiesta para dar loas a Zapatero, como Lanación.es y Jesús Cacho. Tenemos también a Estrelladigital.es, para los que el epicentro del mundo es el PP y consideran que para los demás también. Y por último destaco al bufón de la corte, Antonio Casado, que presume de no ser socialista pero que le da igual dar varias volteretas, con tal de encontrar algo bueno en el PSOE. Solo he encontrado una referencia a la conclusión básica de este congreso, el cambio de sociedad, y ha sido en Libertad Digital.

El artículo primero de la Ley de Principios del Movimiento Nacional, aprobada en 1958, rezaba lo siguiente:
Los principios contenidos en la presente Promulgación, síntesis de los que inspiran las Leyes fundamentales refrendadas por la Nación en 6 de julio de 1947, son, por su propia naturaleza, permanentes e inalterables.

Bajo ese principio, esperaba el franquismo extenderse hacia el futuro, independientemente de quien sucediese a Franco. No es momento de entrar a valorar si lo consiguió o no. Lo que sí voy a destacar es que el nuevo izquierdismo de Zapatero aspira, con su segunda exigua mayoría parlamentaria, a crear una nueva sociedad que sea inmutable a cualquier cambio electoral posterior. Para ello utilizará una redefinición de laicidad, que es la eliminación de todo lo cristiano, no solo los símbolos, sino también toda la filosofía nacida del cristianismo, incluido el humanismo cristiano. Utilizará también el control por parte del Estado de la vida y de la muerte a través de cambios en la legislación del aborto y de la eutanasia. Modelará a la sociedad a través de los niños, con el uso de la asignatura de Educación para la Ciudadanía. E intentará comprar a la parte de la sociedad más combativa frente al gobierno, las víctimas del terrorismo, a través de la fachada de que no negociar con violencia, pero ¿y sin ella?; y a través de la aprobación de nueva Ley de Solidaridad, para que dependa de la administración la consecución de los fondos solidarios.

Algunos seguiremos empeñados, pese a quién pese, en que no se lleven a cabo estos cambios, es más intentaremos que el futuro de esta “democracia” se encamine hacia otros derroteros. Seguimos empeñados en que España se encamine hacia una democracia liberal plena. Si el PP está con nosotros bien, sino está, pues a remar más fuerte.

jueves, 3 de julio de 2008

Liberación de Íngrid Betancourt

Rueda de prensa 1


Rueda de prensa 2


Rueda de prensa 3


Rueda de prensa 4


Rueda de prensa 5


Fuente CityTV

miércoles, 2 de julio de 2008

No le debemos nada a ETA

En el tardofranquismo la oposición al régimen estaba compuesta por un sinfín de grupitos –en alguno de ellos había más policías infiltrados que opositores– que esperaban, que en cualquier momento, el pueblo se revelase contra el dictador y acogiese, con los brazos abiertos, la nueva dictadura de la que ellos serían sus dirigentes. Cada grupo tenía su modelo de dictadura: trotskista, maoísta, comunista a secas, etc.

En esos días de vinos y rosas, donde los españoles, en lo político, solo deseaban que el franquismo se abriese y así parecerse al resto de los europeos, nació un grupo –excisión de las juventudes del PNV– que sino es por Javier Etxebarrieta no habrían pasado de leer a Sabino Arana y aprender euskera. Ese grupo era ETA.

Cuando ETA se convirtió en un grupo terrorista, más por el asesinato de José Pardines provocado por “Txabi” Etxebarrieta y su posterior muerte, que por convicción política, paso de la nada a ser un referente para toda la oposición antifranquista. Los “vascos” estaban realizando lo que ellos deseaban hacer pero no se atrevían. Desde entonces la izquierda se ha sentido, en cierta forma, en deuda con los etarras, aunque esto fuese en contra de sus propios intereses.

De ese pecado original nace la idea de que “algo habrá que darles para que dejen de matar”, que aún hoy, se puede oír en boca de cualquier socialista, por muy honrado y decente que sea. Lo tienen interiorizado. Tuvieron que ser los antiguos “poli–milis”, los que abandonaron el terrorismo en la transición, los primeros que, desde la izquierda, se plantearon acabar con ETA, no solo en lo policial, sino también en lo político, con la configuración de lo que después sería el Pacto Antiterrorista.

Los nacionalistas, en cuyo ADN anida el separatismo, no dudan que, si hoy, tienen el poder que tienen es gracias a los terroristas. Nunca se hubiese planteado el Título VIII de la constitución sin los muertos que ponía ETA en aquellos días. El día que ETA desaparezca, los nacionalistas no tendrán con que negociar. Lo saben y lo constataron tras la muerte de Miguel Angel Blanco y el espíritu de Ermua, por eso, desde entonces, están en alianza con los etarras. Desde el PNV hasta ERC.

Para que ETA desaparezca, primero deberá ser derrotada. Para derrotarla, la izquierda deberá asumir que no se les debe nada y que nada se les va a pagar por dejar de matar. Para que la izquierda asuma eso, como hizo en su día Mario Onaindia, primero deberá reconocer que se equivocó con ETA, que nunca fueron antifranquistas, sino antiespañoles, que no querían acabar con la dictadura, sino con España. Pero eso supondría reconocer que es un error recurrir a las armas para logran fines políticos, cosa que en muchas ocasiones ha hecho esa izquierda, incluyendo los GAL. Supondría renunciar a Castro y sus consecuencias, supondría enfrentarse a Hugo Chavez. En definitiva, supondría reconocer que una gran parte de la historia del socialismo es un grave error, o lo que es peor, un crimen.

Pero si algo aporta Rosa Díez y su UPD es que se puede hacer, no es necesaria una renuncia expresa, basta con dejar de defender los postulados de la izquierda dogmática. Y que cuando se hace, se encuentran con el reconocimiento, con el apoyo y con el cariño, de los que tenemos en la defensa de las libertades como principio emanador del resto.