jueves, 6 de mayo de 2010
… y allá se hunda España
Que Zapatero no es un patriota lo sabe hasta el que le porta los móviles pero que su marxismo sectario le lleve, incluso, a perder el poder, no se lo pasaba a creer ni el más pintado, hasta ayer. Ayer, el presidente del gobierno dejó pasar la última oportunidad de presentar, y meterle a Rajoy en el saco, alguna medida medianamente aseada en la dirección adecuada para paliar, en algo, la crisis, por eso ya nadie, con dos dedos de frente, puede defender, sin mentir, que Zapatero puede formar parte de la solución a esta crisis.
Zapatero, como buen marxista clásico –decimonónico–, considera que el poder se tiene para cambiar la sociedad –no para servirla– y a ello ha dedicado todo su esfuerzo: ley de memoria histórica, educación para la ciudadanía, negociación con eta, acoso a las instituciones nacidas de la transición, la futura ley de libertad religiosa, etc. Y la economía, bueno, la parte de la economía que corresponde al manejo de los fondos públicos a su disposición –que es la única parte de la economía que le interesa– no es más que otro instrumento para hacer política.
Pero para llevar a cabo esta revolución social es necesario tener y mantener el poder, y en eso Zapatero nos venía demostrando que era un verdadero hacha. Mintió, con todo el descaro del mundo, negando la crisis en la campaña electoral. Cuando la reconoció fue para decirnos que ya estábamos saliendo de ella. Y así ha ido tirando a la espera que simplemente se acabe la crisis. Como no entiende nada, y nadie se lo explica –o se atreve a explicárselo–, se cree que las crisis las trae la divina providencia –en su caso la pachamama– e igual que las trae, se las llevará. Y ni lo pasado en Grecia, ni los nuevos datos económicos, ni na´ de na´ le hacen cambiar de parecer.
Y mientras España se hunde sin remisión –dos años nos quedan, como mucho, para salir del mundo desarrollado, en el caso de no hacer las reformas necesarias–, Zapatero espera que para el 2012 haya un repunte de la economía que uniéndolo con el desarme, seudorendición o como narices nos lo quieren vender, de eta, le lleve de nuevo a ganar las elecciones, manteniendo siempre la tensión suficiente para que la izquierda esté movilizada y le vote.
Este es el escenario en que se mueve y nadie le hace cambiar de opinión, si es que alguien, tan siquiera, lo intenta. Solo necesita llegar vivo al final de la legislatura, de ahí el quitarse de en medio a Bono o al que se tercie. Pero España no llegará al 2012, es necesaria una moción de censura. Es necesario echar a Zapatero, nunca ha sido parte de la solución pero ahora es el componente principal del problema.
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Jorge Castrillejo
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miércoles, 5 de mayo de 2010
Aznar se hace un blog
El expresidente del gobierno, José María Aznar, se ha hecho un blog, bueno, una página web de tomo y lomo.
La idea es buena, algunos la atacarán –porque todo lo que viene de Aznar es malo por definición– pero como digo siempre en estos casos: “al que no le guste lo que cuelgue, que no la visite”.
Yo, de momento, la voy a vincular porque a pesar de todo, sigo siendo uno de aquellos “jóvenes de Aznar” y no me arrepiento.
La foto es de esa web.
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Jorge Castrillejo
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martes, 4 de mayo de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
¿Habrá moción de censura?
Escribe, hoy, Federico Quevedo –plumilla de Soraya Sáenz de Santamaría (ver la foto del artículo)– en elconfidencial.com que Mariano Rajoy planea presentar una moción de censura después del verano del 2011, pero puede que no.
Para que el PP presente esa moción de censura se han de dar, según Quevedo, tres premisas: que Zapatero agote la legislatura (esta la tenemos todos clara), que el PP tenga una rotunda victoria en las municipales (parece que sí pero nunca se sabe) y que la economía vaya a peor (que será que, por desgracia, sí).
Salvo la victoria en las municipales –que para los españoles es poco importante–, el resto de las condiciones ya se dan, se daban hace seis meses y se daban hace un año. Además, lo verdaderamente importante es que Zapatero –que nunca nos sacará de esta crisis– abandone el poder, y cuanto antes mejor. Por eso no creo que los españoles vean con buenos ojos que Rajoy haga tanto tacticismo.
Si presentase ahora la moción de censura, con la superación del 20% de paro como escusa, aunque la pierda con mucho, al presentar su alternativa –en eso consiste la moción de censura–, en el futuro, podrá defender la postura de que hizo todo lo que estaba en su mano para frenar el hundimiento a que nos lleva Zapatero, pero si espera a después de verano, aunque el paro sea mayor, todo el mundo pensará que ha presentado la moción de censura porque ha ganado las municipales. Y por otro lado si hay repunte del empleo, por muy pequeño que sea, perderá la ocasión de presentarla. Porque el indicativo que la mayoría de la población tiene en cuenta para calibrar la crisis es el desempleo, el resto es farfolla de economistas.
Federico Quevedo pregunta a su fuente –ya nos imaginamos a quien –: ¿Por qué no presenta la moción de censura ahora?, y esta responde: “Ahora sería como darle un balón de oxígeno a Zapatero. A nosotros no nos serviría para nada, porque se perdería con absoluta seguridad, y el único efecto positivo para el PP que es el rédito electoral se diluiría en el tiempo, mientras que el PSOE se pasaría los próximos meses recordándole a Rajoy que perdió una moción de censura contra Zapatero, y probablemente alguno de sus enemigos internos y mediáticos, también”. Es decir, que tienen más miedo al que dirán los socialistas que valor les proporcionan sus convicciones. Y lo de “de sus enemigos internos y mediáticos” pero ¿no van bien las cosas?, ¿no dan las encuestas suficientes alegrías?, pues que digan lo que quieran, o ¿es qué las cosas no van también? Cuanta mediocridad, dios mío.
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Jorge Castrillejo
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