Son muchos los que han criticado la inclusión de Marta Domínguez en la lista al senado por el PP en Palencia. La gran mayoría achacan a la deportista su poca preparación para la política. ¡Ni que eso fuese una excepcionalidad! ¿Qué preparación y capacidad tiene la senadora actual socialista por Palencia, Miriam Andrés? Tranquilos, ya sé que capaces como esta también los hay, y en cantidad, en el resto de los partidos, incluido el PP. Entonces, ¿por qué solo os quejáis de Marta?
A mí también me gustaría que las cortes estuviesen llenas de catedráticos, economistas, expertos en derecho, refutados intelectuales e historiadores –que falta nos hacen historiadores en las cortes, cuantas estupideces nos ahorraríamos–, pero los partidos ponen a quien ponen. Si pudiésemos votar los integrantes de las listas previamente dentro de los partidos, otro gallo nos cantaría, pero ese es un debate para otro día. Hoy quiero hablar de lo beneficioso que es para los españoles que Marta Domínguez esté en el senado.
Hay dos elementos que hacen que Marta Domínguez sea un buen representante de la soberanía nacional en la cámara alta. El primero es que Marta es una persona acostumbrada a esforzarse, a sacrificarse, a superar sus límites. Ese espíritu, inexistente en la actual casta política, es muy necesario siempre y para todos, pero muy especialmente es necesario en esta época de crisis y sacrificios; y en el lugar donde pacen los poderosos. Pueden y deben aprender tanto los políticos de la personalidad de la atleta palentina, de Abel Antón y Miriam Blasco, también.
El segundo elemento es que Marta Domínguez ha sufrido una persecución policial, que ya les gustaría haber tenido a muchos neorojos en el franquismo, para así no tener que inventársela. Cuando alguno, en el senado, diga que está sufriendo el acoso del estado español, deberá hacerlo mirando a los ojos de alguien, que de verdad sabe lo que es eso. Y cuando algún ciudadano sienta el abuso de poder del estado, tendrá a quien acudir.
Por otro lado no me extraña que la izquierda, que tiene en el senado y como ministra a Leire Pajín –que sí, que sí, que soy subjetivo al escoger los nombres, pero no en calificarles–, no quiera a deportistas en las lista del PP. Ellos en sus buenos tiempos –ahora ni eso– podían conseguir a gente, que se autodenominan de la cultura, como Ángeles González-Sinde –guionista de la película “Mentiras y gordas”– o a la que fuera la primera opción de Zapatero para el cargo, Miguel Bosé. Que será un excepcional cantante, no te digo yo que no –yo soy más de AC/DC–, pero preparado para la política, mucho no está.
En definitiva, siendo claros y dejándonos de florituras, respondiéndonos con el corazón en la mano: ¿Tus hijos, de ser algo, como prefieres que te salgan, como Marta Domínguez Azpeleta o como Miguel González Bosé?... Pues eso.