Cosas que no entiendo y cosas que me dan lastima
El próximo domingo, primero de marzo, se celebran elecciones al parlamento autonómico gallego y al parlamento autonómico vasco. Tienen derecho al voto, en cada comunidad autónoma, algo más de dos millones de españoles. Pero mientras en las elecciones gallegas pueden votar más de 300.000 emigrantes o descendientes de ellos, que no son españoles, la denominada quinta provincia. Para ello solo es necesario acreditar su filiación –ahora, porque al principio el gobierno gallego tenía la intención de que no fuese necesario acreditar nada– con el pasaporte o con un certificado consular, y ya sabemos que con dos cajas de Ferrero Rocher consigues uno. En cambio, por otro lado, en las elecciones vascas no tienen derecho al voto los 400.000 exiliados que ha provocado la opresión nacionalista. Estos son españoles que tienen que residir fuera del País Vasco –de su hogar– porque la ausencia de libertad en esa comunidad autónoma les ha obligado a huir de allí. ¿Alguien entiende esta diferencia, o al contrario, se entiende demasiado?.
Estos días, también, hemos visto la conversación entre Iñaki Gabilondo y María Antonia Iglesias que usando como excusa una mentira de Leopoldo Barrera –ya negaron en su día otros presentes en el hecho esas declaraciones– despotrican contra María San Gil. Vean el vídeo.
Por estos dos personajes no siento ni desprecio, ni pena, ni na´ de na´, lo que siento es lástima por todos aquellos que les tienen como fuente para informarse. Y me pregunto: ¿no hay nadie, orgánicamente importante del PP, que salga en defensa de San Gil?. Menos mal que nos queda Regina Otaola que en el organigrama del PP no es importante pero moralmente es mucho más que la mayoría.



