viernes, 4 de abril de 2014

El soterramiento del tren azul

Quiero dedicar esta canción a Heliodoro Gallego, a los chiguitos de Izquierda Unida y a la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palencia.



Sí, la canción hace apología del LSD, de unos tripis llamados “El tren azul” que los componentes de Leño consumían por esa época –finales de los setenta y principios de los ochenta–, más o menos en la misma época en la que empezó Gallego con su “bola” del soterramiento. Y hasta ahí las similitudes, el que vincule el consumo de estupefacientes con la defensa de la “trola” del hundimiento de las vías, lo hace por cuenta y riesgo de su mente enferma. A mí no me metáis en esas movidas. Escrito queda.

domingo, 30 de marzo de 2014

La muerte de la santa transición

Mantienen no pocos especialistas que, a pesar de las taras con que nació la vigente Constitución de 1978, el viaje a la libertad de los españoles hubiera podido recibir un nuevo impulso regenerador si, tras la crisis de la segunda mitad de 1992 (clausurados los fastos de la Expo de Sevilla y los JJ.OO. de Barcelona) y 1993, crisis que mandó al paro a más de un millón de personas en 18 meses, la Corona y la clase política se hubieran embarcado en una vuelta de tuerca modernizadora de esa Constitución, una vez desaparecido el riesgo de asonada militar. No hubo voluntad para emprender ese proceso. El sistema había cristalizado ya en lo que ha venido a parar hoy, en un reparto de los montes entre los partidos mayoritarios, los nacionalismos de derecha catalán y vasco, y la Corona como gran usufructuaria, todo bajo la protección financiera brindada por la elite empresarial situada al frente de las grandes empresas y bancos. Todos habían hecho ya de la libertad un negocio. Todos navegaban a sus anchas por el río de la corrupción que nos lleva, en particular un titular de la Corona que, con el visto bueno de los sucesivos presidentes de Gobierno, se había dedicado a acumular dinero y novias, no sin que antes Felipe González y sus mayorías desactivaran a una Justicia cuya independencia, reconocida en la Carta Magna, se segó de raíz.

Termine de leer el artículo “La tercera muerte de Adolfo Suárez” escrito por Jesús Cacho.

lunes, 24 de marzo de 2014

Mi pequeño homenaje a Adolfo Suárez

Son muchos y variados los homenajes que, en estos días, le están dando al ayer fallecido primer presidente de la democracia, Adolfo Suárez. No voy aquí a relatar ni su biografía, ni la historia de su gran obra, la transición española. Solo quiero dejar constancia, a modo de pequeño homenaje, de dos hechos y una frase que me parecen relevantes.

El primer hecho es la aprobación de la Ley 1/1977, de 4 de enero, para la Reforma Política. Cuya aprobación en las cortes franquistas se denominó “harakiri”, nombre que tiene más de mito que de realidad. Que supuso, con su posterior ratificación por refrenda popular, el inicio de la transición.

El segundo hecho, este ya sí genuinamente suarista, fue la legalización del Partido Comunista de España. Con este acto Suárez selló el fin de su carrera política pero, a cambio, consiguió que la transición no se cerrase en falso. Amén, que así supimos el peso real de los comunistas en España.

Una frase, una idea, que hoy vuelve a estar necesitada, como entonces, de contenido real. Una frase que representa la idea de la transición entre la dictadura a la democracia y que hoy representaría la transición de una democracia de baja calidad a una democracia digna de tal nombre y esta es: “Vamos a elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es simplemente normal”. Del discurso del Ministro Secretario General del Movimiento, Adolfo Suarez, del 9 de junio de 1976 ante las Cortes, en defensa del Proyecto de Ley de Asociaciones Políticas.

Mi más sincero pésame a los familiares y amigos de Adolfo Suárez González, D.E.P.

jueves, 20 de marzo de 2014

Las dos almas del PP

Rara vez, en Palencia, se da la circunstancia de ver en el mismo momento las diferencias que tenemos entre los dos sectores, cada vez más divididos, del PP. Por un lado el oficial, el más relativista, el que menos apoyo de las bases tiene pero el más apoyado por los dirigentes, es el sector del poder. Y por otro el crítico, el estigmatizado, el que tiene las ideas claras, el que se está marchando a Vox, el del PP de toda la vida. Estas dos almas se encontraron en nuestra ciudad el sábado pasado.

Por la mañana vimos al primero, en la performance de la convención autonómica para fijar los ejes del programa electoral regionalizado de las elecciones europeas. Una curiosa convención dividida en tres mesas de debate. En cada una de ellas había varios ponentes y un nutrido grupo de participantes. Los ponentes, elegidos por sufragio unipersonal, soltaban el rollo, los participantes participaban con las orejas para oír y con las manos para aplaudir y hasta ahí llagaba toda su participación. Acabado este singular debate, los ponentes se reunieron entre ellos para redactar las conclusiones, trabajo que solo les llevó media hora –que eficiencia– y que plasmaron en un documento de veinticinco puntos –que bonito número–.

Pero lo mejor fue la arenga del presidente regional, Juan Vicente Herrera, a los presentes cuando les dijo que quién no currase en las elecciones europeas no pillará cacho en las siguientes elecciones. Vamos, que de escoger a los candidatos por elecciones internas, na´de na´. Pues nada, a seguir clamando en el desierto nos toca. Pero sé, que algún día, triunfaremos los que pedimos democracia interna, porque tenemos más paciencia y convicción que todos los demás juntos.

Por la tarde, se inauguró la exposición “Homenaje a la Semana Santa Española”, presentándola en el salón de actos del Centro Cultural Provincial, Jaime Mayor Oreja, que es uno de los principales referentes de la segunda alma del PP antes citadas, la que considero como la buena. Como es habitual en Mayor Oreja, su discurso, siempre valiente y políticamente incorrecto: “decir una vez la verdad es fácil, muchas es difícil, siempre es un calvario; pero siempre hay que decirla”, transcurrió en tono suave y pausado. No por más chillar tienes más razón. Nos habló de su vida como cristiano, del aborto, de la semana santa y de España. Temas, todos ellos, muy del desagrado de los relativistas. Como siempre un placer escuchar a alguien que tiene las ideas claras y la osadía de defenderlas. Por eso está de retirada.

martes, 18 de marzo de 2014

Entrevista a Paniagua en el Diario Palentino

¿Cómo surge este Grupo de Trabajo?
El Grupo de Trabajo nace de una iniciativa personal y de algún compañero del partido. Estamos muy vinculados al mundo de la empresa y teníamos en mente cómo funciona en ella la comunicación, a través, por ejemplo, del buzón de sugerencias.
Nos parecía que existía una aplicación política, ya que además de la crisis económica existe una política en la que necesitamos el compromiso de toda la gente para sacar esto adelante y llevar a cabo los cambios que consideremos entre todos oportunos.
Con esta intención presentamos el proyecto al Comité Ejecutiva, que nos dio el visto bueno. La verdad es que gustó la idea y en octubre del año pasado empezamos a caminar.

¿Cuál es su objetivo?
El concepto fundamental es la búsqueda de compromiso a través de la creación de herramientas que permitan sistematizar la participación de los afiliados en el partido. Crear espacios donde la gente pueda participar; crear ideas para forzar y provocar la participación; y, por último, organizar todos estos espacios para obtener información real de lo que la mayoría de los afiliados pensamos. Esas serían las tres fases.

Siga leyendo la floja, y muy poco esclarecedora, entrevista realizada por Carlos H. Sanz a Miguel Ángel Paniagua, en el Diario Palentino.