lunes, 23 de febrero de 2009

Bermejo dimite

El ministro de justicia, Mariano Fernández Bermejo, ha dimitido. Vea la rueda de prensa colgada en elpaís.com.

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3 comentarios:

  1. EL CAZADOR "CAZADO"

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  2. Es una gran noticia: El cazador "cazado". El sinvergüenza, déspota, chulesco, soberbio, mentiroso e insolente Bermijinski jamás debió haber ostentado ese cargo. El único ministro que ha conseguido poner a los jueces en huelga imponiendo como solución una ley que prohíba dichas huelgas. Así es como actuaba el hijo del Jefe Local del Movimiento Nacional en Arenas de San Pedro. Ésas eran las formas que se gastaba, de las que presumía y que tenía a gala lucir el que decía haber combatido a los padres (¿¿¿al suyo???), y ahora pensaba hacerlo con los "hijos". El doble rasero, la doble vara de medir y la doble moral de un miserable personaje que ni siquiera se daba cuenta de dónde cazaba o de si tenía licencia para lo que cursilísimamente -como esnob iletrado- denominaba "actividad cinegética", pero iba "a desconectar", claro, nunca a conspirar en plena "caza de brujas" cuando se había abierto una cuasa general contra el PP por corrupción, y curiosamente coincidiendo con el juez Garzón, ése que no puede tener la conciencia tranquila, razón por la que le dan supuestos ataques de ansiedad de los que recupera con enorme rapidez para seguir haciendo política, y no Justicia, con sus truculentas garzonadas. No sólo coincidía con Garzón, sino con el fiscal o el jefe de Policía encargados del caso. Cosas que sólo le ocurren y le parecen normales al progrerío patrio. "Cosas veredes...". La realidad supera la ficción, y el retrato berlanguiano de "La escopeta nacional" lo vemos elevado a la enésima potencia con Bermejinski, el que hace poco días era vitoreado entre gritos de "torero, torero" por los miembros -auténticos fanáticos, hinchas de un "hoolinganismo" execrable como decía Javier Nart- de su bancada, que no paraban de aplaudirle, algunos sentados de forma más comedida como Quijano, y otros a voz en grito haciéndose trizas las palmas de la manos y piropeándole de forma continuada, en la foto se pudo ver ese dantesco espectáculo entre cuyos protagonistas se encontraban Villarrubia u Óscar López. Aplaudían la intervención del entonces ministro que decía que no se iba porque tenía que trabajar por "estepaís" (sería "elpaís"de PRISA siempre que lo permitieran los nuevos gurús del Rouresoe). De repente, ¿ha cambiado de parecer el "minijtro"? ¿O quién ha sido el que le ha empujado a marcharse? ¿Y cuándo tomarán ejemplo los demás? Es decir, el "jubilata" ya cansado de Solbes al que retienen casi contra su voluntad, o la barriobajera y chabacana Maleni que se ha sido a Siberia para aprender a tomar medidas ante las nevadas; la del "respeto a las filtraciones" y el "Barajas es muuu grande" debe de creerse que la climatología siberiana es similar a la de la sierra madrileña... en fin, ¿para cuándo el resto? Desde Sebastián, el que blandía la foto de Corulla al tambaleante Gallardón en campaña electoral, el de las bombillitas, y el que ahora echa la culpa al PP de que Endesa haya caído en manos italianas después de perseguir, e incluso, espiar al propio Pizarro los socialistas por intereses tan espurios como los que el PSC había contraído con La Caixa, encargada de condonarle deudas millonarias.

    No cabe demasiada alegría por la marcha de Bermejo, sino el profundo lamento por haber llegado a ser ministro de Justicia un tipejo de su calaña y tan baja estofa mientras los dogmáticos correveidiles de su partido le alababan como perritos falderos sin criterio propio. Hoy decía Pedro J. que el 23-F siempre había sido oscuro en nuestro país, en 1981 con el golpe de Estado, que por cierto fracasó por la negativa de Tejero a dejar entrar a Armada al hemiciclo para informar de ese gobierno de concentración nacional (o "salvación") que incluiría a comunistas y socialistas y que sólo buscaría el derribo de Suárez para hacerse cargo el protegido del Rey, o sea Armada, y que en caso de haber conseguido convencer a Tejero, quizá S.M. el Rey hubiera apoyado, por eso como dice hoy un catedrático de historia de la Universidad de Extremadura en El Mundo, en vez de centrarse de forma tan dogmática en el "papel decisivo del Rey", convendría analizar lo que hubiera podido ocurrir debido a que éste fue además el principal valedor del general que hoy se dedica al cultivo de camelias en Galicia (o sea, Armada, al que ni la Reina tragaba), de forma que, mucho más le debemos a Sabino Fernández Campo o a Adolfo Suárez, que siempre tuvieron como persona non grata a ese "elefante blanco" (habría otro: Milans del Bosch, pero ésa es otra historia) protegido por el Rey, inconscientemente según algunos y sabiendo lo que hacía según otros.

    El caso es que al año siguiente se celebró el juicio contra los golpistas encargados de lo que hubiera sido una involución política detestable, y al ser un Tribuna Militar impidieron la asistencia de medios, entre ellos, el Diario 16 que entonces dirigía el hoy director del El Mundo. Al año siguiente, 1983, apenas unos meses después de la resaca del triunfo abrumador de la "pana de vino y rosas" y de los "enterradores del barón de Montesquieu", se produjo ese esperpento que fue la expropiación de Rumasa, y lo que ello supuso, decretando la inseguridad jurídica ante la propiedad y finiquitando la libertad económica como motor de desarrollo. Y eso que era Boyer el encargado, es decir, un aprendiz de brujo frente al solchaguismo posterior o el Solbes de los 90 que ya dejó España camino de lo que ahora parece volver a ocurrir, otra vez con los socialistas en el poder, como no podía ser de otra manera, y con Solbes de ministro, aunque quizá sean más culpables los que le presionan porque saben de su insustancial liderazgo, y se deba más a esos neoproteccionistas que se las daban de liberales (desde Sebastián a Julio López), y que resucitan entusiasmados entre vítores de Pepiño el keynesianismo y la peor tradición antiliberal y liberticida que ya ocasionara el crac del 29 y que ya practicaran las peores administraciones como la de Carter, que luego tuvo su parte buena, pues supondría la victoria de Reagan y la revolución liberal-conservadora que concluiría con la caída del socialismo real escenificada en la destrucción del telón de acero.

    Un año después, en 1984 unos comandos de la ETA de entonces asesinaban al senador socialista Enrique Casas... y hoy en 2009 decía el director de El Mundo en su vídeo-blog que por fin estábamos ante un 23-F nada oscuro ni siniestro, sino fantástico con motivo de la entrega del Óscar a Penélope Cruz (por probablemente una de las peores películas del por otra parte ingenioso Woody Allen), pues lo siento por la chica "almodóvar" de Alcobendas, pero discrepo -quizá cuando se hizo el vídeo-blog todavía no se había producido la noticia-, pero lo mejor de este 23-F es la marcha de un personaje tan despreciable como Bermejo, aunque ello no proporciona ningún atisbo de esperanza, y la confianza en Caamaleño, perteneciente a la órbita de ese genio intelectual (nótese la ironía) de Pepiño Blanco y de la Fdez. de la Vogue, la que daba instrucciones en pleno desfile a la Presidenta del Constitucional, Mª Emilia Casas, es nula. Tiempo al tiempo.

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  3. No ha dimitido, más quisiera... Le ha echado ZP. Se va por la puerta de atrás. Como Guerra cuando hizo saber a sus más allegados que fue Tigrekán II quien le había dado la patadita de rigor (y no precisamente la patada en la puerta de la ley Corcuera). ¿Y Maleni, la siberiana Lady Aviaco, para cuándo? ¿Y el apático Solbes que parece atornillado por ZP qué? ¿Y la de Igualdad, qué ha hecho? Que empiecen a quitarse a todos estos muermos en el mejor de los casos, y corruptos sectarios en la mayor parte, y verán cómo se ahorran tantos dispendio innecesario que tanto agrava la crisis actual. Otro gallo cantaría...

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