jueves, 11 de septiembre de 2008

Futuro en libertad

Hasta el médico mas torpe sabe que para atajar una enfermedad hay que ir a su génesis. Y si esa enfermedad es un cáncer extenso no sirve de nada si solo se da quimioterapia a una parte, hay que acabar con todas las células cancerigenas si se quiere salvar al cuerpo.

La humanidad está enferma -algunos dirán que siempre ha estado enferma- pero esa enfermad no es ni el hambre, ni la pobreza, ni la alta mortandad en ciertos lugares, ni por supuesto la recientemente creada religión new age del cambio climático. Algunos de estos males son solo síntomas, el génesis de la enfermedad que padece la humanidad es la tiranía. Una gran parte de la humanidad viven bajo regímenes de opresión donde no se respetan un mínimo de derechos, de libertades. Quizás estemos en el momento histórico donde haya menos seres humanos bajo una dictadura -depende mucho de cómo califiquemos a Rusia-, aún así hay muchos, el ideal es que no haya ninguno.

Acabar con esta enfermedad no es tarea fácil, primero hay que desear acabar con ella, segundo estar dispuesto a sacrificarse por lograrlo y por último hacerlo. Para poder llevar a cabo el primer punto es previo reconocer que existe este problema y eso no se dará hasta que la sociedad occidental actual no se desprenda del relativismo neomarxista que la impregna. Hay que negarse a asumir la idea de que los regímenes dictatoriales son otra forma de regirse que tienen algunos pueblos. Tampoco es cierto que haya pueblos que no puedan vivir en democracia, la democracia es consecuencia de la libertada individual y esta es inherente a todo ser humano. De no ser así, nunca habría habido democracias en el mundo. Y recordar que la democracia se puede imponer desde fuera, véase el caso de Japón tras la segunda guerra mundial.

Cuando una persona afectada por un cáncer decide intentar acabar con él, sabe que tendrá que sufrir un durísimo tratamiento durante meses, que durante ese periodo, su vida se centrará en la lucha contra la enfermedad pero después, tras vencerla, tendrá una vida mejor. En el caso de la lucha contra la tiranía los meses se transformarían en generaciones pero la victoria llevaría a la humanidad a cotas de desarrollo, en todo ámbito, inimaginables en la actualidad. Se acabaría con las guerras, el hambre, la pobreza, las injusticias y la humanidad estaría, al fin, compuesta, en su totalidad, por seres humanos.

Soy consciente que la sociedad occidental -la única libre y la que tendría que llevar a cabo este proyecto- no está dispuesta a soportar el sacrificio necesario. Tampoco sus líderes están dispuestos a pedirles este sacrificio. Y que hay muchos poderosos que prefieren el escaso beneficio a corto plazo -normalmente monetario- a los grandes beneficios procedentes de la utilización eficiente de los recursos como consecuencia de la globalización en derechos humanos. Esta sería la verdadera globalización, donde toda la humanidad fuese partícipe de todos los avances, y por lo tanto se avanzaría mucho más y más rápido.

Pero la consecuencia más beneficiosa de este nuevo mundo sería que, independientemente del tipo ordenación política a la que fuésemos sometidos, habría un mínimo de derechos individuales garantizados y que si los responsables locales no nos los respetasen vendrían de fuera a defendernos.

4 comentarios:

  1. "la democracia es consecuencia de la libertada individual y esta es inherente a todo ser humano. De no ser así, nunca habría habido democracias en el mundo. Y recordar que la democracia se puede imponer desde fuera, véase el caso de Japón tras la segunda guerra mundial".

    Si! como el fascismo y el comunismo.

    "Soy consciente que la sociedad occidental -la única libre y la que tendría que llevar a cabo este proyecto- no está dispuesta a soportar el sacrificio necesario".

    Nuestro destino en lo universal, nuestra responsabilidad con la humanidad.... juas.

    A otro con el collar del autosacrificio.

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  2. Palentina11/9/08 15:22

    Me parece una entrada fantastica, que a muchos nos debería dar que pensar, menos demagogia y más actuar, si la ONU verdaderamente tubiera un sentido, sería asegurar la libertad para todos los seres humanos, es problema es que lo único que interesa a los dirigentes es tener bien cubiertas sus necesidades.

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  3. Es sencillamente brillante. Un gran artículo. Un texto breve, pero sobresaliente. También de acuerdo con "palentina". E igualmente me parece una entrada fantástica. Alegatos como éste en defensa de la libertad, de la civilización occidental, de un sistema de libertades y de un marco de convivencia basado en la fortaleza de un Estado de Derecho de una democracia occidental de corte liberal es lo que hace falta. Y también esa determinación para acabar con cualquier régimen despótico, tiránico y liberticida que siguen existiendo, incluidos los vanamente disfrazados que van desde la nueva Rusia involucionista al populismo latinoamericano de peligrosos, siniestros y amenazantes caudillos bolivarianos sin olvidar esos "paraísos" en que se refleja el socialismo actual más preocupado en desenterrar cadáveres de hace 70 años que condenar los sistemas políticos chino, norcoreano o cubano. El texto que has escrito; aun siendo de números, es propio de una alocución "reaganita", del Gran Comunicador, tan denostado en su momento, que hoy sigue siendo blanco de las iras de la izquierda, pero que supone junto a otros personajes históricos (Cánovas, Churchill, Thatcher, etc.) un referente del centro-derecha liberal. Bien podrían ser estas palabras las pronunciadas a modo de resumen en un curso de la FAES, que intelectualmente es lo que está salvando a España del vacío ideológico político, junto con otros think-thanks como el GEES, Burke, etc. Sin embargo, entre los supuestos líderes de lo que debiera ser oposición no hay el más mínimo resquicio de alternativa en el plano de las ideas que se asimile a este texto, y alguien convincente, carismático y con las ideas claras (y no sólo como eslogan electoral) debería arengar (en el buen sentido) al electorado liberal con planteamientos tan certeros como los expuestos en esta entrada que a buen seguro tendrían éxito y harían vibrar a ese electorado sin "asustar" a nadie, salvo a los enemigos de la libertad, a los tiranos, a los nacionalistas, a los intervencionistas, a los relativistas neomarxistas, a los demagogos populistas o a los fundamentalistas sectarios totalitarios. Se echa en falta un discurso como éste.
    ¿Que resta votos? Parece que la demostración empírica del caso "Palin" nos muestra justamente lo contrario. Ya sé que España no es EEUU donde la mayoría se considera conservador (liberal en el sentido europeo) a pesar de que la propaganda esté semi-secuestrada por la meca hollywoodiense y no toda -que conste- (así los remarcaba hace poco en el blog Democracia en América de LD el gran Alberto Acereda que comparte sitio con Pablo Kleinman y David Jiménez, hijo de FJL, por cierto, no estaría de más algún enlace sobre sus artículos o su Diario en América, ahora que tan cerca está la cita electoral estadounidense); pero creo que en cualquier caso en España siempre calará más (la lluvia fina, el "gota a gota" que decía Aznar, denominación que hoy utiliza la editorial de la FAES) un discurso firme, de valores, principios e ideas sólidas que la ambigüedad dizque calculada de líderes débiles, con vaguedades continuas que parecen "veletas". Algo está fallando. No obstante, ayer creo que LD reflejaba el claro contraste en uno de sus editoriales sobre diferentes personalidades a la hora de presentarse como alternativa ideológica de ZP y lo hacía comparando dos entrevistas realizadas a Aguire (ABC) y Sáenz de Sanatamaría (La Vanguardia) dando a entender que hay otra forma de hacer oposición. Sin embargo, parece que por el momento todo seguirá igual, habrá que esperar a convocatorias electorales, pero aun cuando cambiase parece que el partido estaría muy dañado, tras la defenestración de San Gil, la baja de emblemáticos como Ortega Lara, o una Sánchez Camacho entregada al nacionalismo. No obstante, hay ciertos tacticistas o cortoplacistas (que diría Aznar) que creen que ya se ha alcanzado techo por la "derecha" (y que yo sepa jamás se ha llegado a una derecha liberal genuina estilo Reagan, hay que recordar las vacilaciones ante el canon digital con la Salmones, entre otras cosas y ahora más obamitas que otra cosa y éste ni es ni va a ser Kennedy por mucho que así quiera venderse, sobre ello había buen artículo de Thomas Sowell (ya no recuerdo si era de éste o de Barry Elder) alabando el legado de éste que en nada se parece al candidato "descafeinado" que es Barack Hussein Obama), sin embargo, según los últimos sondeos Núñez Feijoo perdería dos escaños en favor de PSG y BNG, por lo que está por ver que la estrategia centrista recalcitrante errante vaga y ambigua vaya a dar buenos resultados. Hay quien dice que queda la "esperanza" de una Palin española.

    En cualquier caso, fuese quien fuese, sería bueno ver alocuciones donde se profirieran palabras tan acertadas como las aquí expuestas, alejadas de cualquier retórica vacía como se dice en el primer comentario quizá porque en el socialismo decadente actual está acostumbrados a tanta corrección política, eufemismo pueril y sinvergonoznería continua, que son incapaces de reaccionar ante proclamas liberales, argumentos a favor de las libertades individuales, de los derechos de las personas (no colectivos ni de territorios) y a favor de una democracia, pero no fundamentalismo democrático disfrazado de democracia orgánica, o peor aún, democracia popular que era a la democracia lo que una camisa de fuerza a una camisa. Por eso y bajo la divisa de España y Libertad se hacen tan necesarias personas que defiendan esos principios sin complejos contra el actual relativismo imperante, ante la cultura de la muerte (al parece la propuesta económica de ZP para acabar con el paro es el aborto, ¡albricias! cargándome a los indenfensos no podrán engrosar nunca las listas del INE; es que es un lince este ZP) y ante los despropósitos politizando descaradamente la Justicia, adoctrinando a los tiernos infantes desde la más temprana edad y haciendo gala de ese intervencionismo totalitario que llega a legislar e imponer en qué idioma se ha de hablar en casa, siempre el privativo de autonomías nazionalistas mientras España se hunde en esas crisis que para el socialismo nunca existió, si acaso como dice Solbes para limpiar la economía (es el detergente "recesión" como bien decía el genial Pablo Molina en sus Crónicas Murcianas que hace conjuntamente con Martínez Abarca), ¡qué hubiera dicho la izquierda y los lobby sindicalista si Rato o alguno del PP hubiera pronunciado la expresión de "corchito" Solbes!); pero así es la hipocresía izquierdista, y si nadie se enfrenta en la batalla ideológica es que algo está fallando; se puede ser dialogante, consensuar muchas cosas y ser en las formas todo lo correcto que se quiera sin que ello suponga renunciar, traicionar u olvidar los principios de la gran mayoría que les apoya ni debe ser óbice para ampliar ese número de apoyo no adaptándose a la situación de forma tacticista, sino convenciendo, persuadiendo y sumando al proyecto común, paso a paso, gota a gota y con la firmeza que da el saber que se está defendiendo aquello en lo que se cree, eso sí, si es que verdaderamente se cree en ello.

    En cualquier caso, apelaremos de nuevo a la sociedad civil, a los individuos libres, y a esas personas, más o menos, en mayor o en menor medida, que están dispuestas al sacrificio por la libertad cuyo paradgima y referente supremo han sido por ejemplo las víctimas del terrorismo en ese ámbito y como lo han sido tantos liberales que han luchado con denuedo, sin descanso y de forma tenaz por el valor supremo de la libertad inherente a la dignidad humana y por ello tan esencial como la vida con la que quieren acabar quienes se erigen en jueces de la vida de los demás con el mayor de los descaros ante la pasividad o aquiescencia de muchos. Sobre el último párrafo decír que con esa afirmación, no sé si intencionadamente, avalas la posición de Palin de que países como Ucrania o Georgia formen parte de la OTAN para que probablemente éstas fuesen defendidas ante la agresión de un gigante liberticida como podría ser Rusia si con su involucionismo vuelve a tiempos que se consideraban superados. Por cierto, hace poco salía un estudio de FAES bastante interesante sobre el error, imprudencia o irresponsabilidad manifiesta que supuso el reconocimiento de Kosovo en contra del derecho internacional, que además de alentar a otros nacionalismos (que en nuestra patria, desgraciadamente, conocemos bien), ha podido alentar a Rusia a reconocer a esas regiones georgianas que supuestamente quieren separarse y que Rusia quiere tener a su disposición como enclave para volver a esa obsesión de dominación de la que parece empezar a recuperarse después de tantos años de desmoronamiento, más con la crisis actual y dada la dependencia energética que dicho gigante tienen tantos países (porque ya se sabe que hablar de centrales nucleares en España es tabú, y no se multa por ello porque ya lo hacen con lo que rotulan en la lengua oficial del Estado y no en la privativa, que si no, también, de momento a conformarnos con los coloquialmente llamados molinillos o técnicamente aerogeneradores; no obstante, en eso (caso Kosovo) España tiene una rara autoridad al no haber hecho ese reconocimiento, sin embargo, de poco sirve cuando se llevaron tropas para garantizar esa independencia, pero nadie va a descubrir ahora al buen diplomático que es Moratinos quien ha situado en reiteradas ocasiones a Ceuta y Melilla en territorio marroquí, es decir, en el territorio gobernado por la teocracia del sátrapa "Mojamé", otro que sería invitado de honor en esa alianza de civilizaciones (que no de civilizados como bien apuntó en su momento Blair) de la que fue artífice ZP y que jamás llegó a buen puerto haciéndose famosa solamente por los altercados que se produjeron en los aledaños de donde se celebró. Así es el zetaperismo que nos ha tocado sufrir, padecer y soportar.

    En fin, una brillante entrada, que al igual que se ha dicho en comentarios anteriores, me ha parecido fantástica. ¡Muy buen artículo!

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  4. Vemos un escenario donde la cultura europea, y todo lo que conlleva, está en peligro. La cultura occidental y sus valores están al borde de la desaparición. Si no ponemos remedio pronto, seremos exterminados en muy poco tiempo. Es irónico pensar que hay muchos europeos que desean este exterminio de cultura y forma de vida. Y me gustaría ver sus caras si algún día un yidahista obliga a sus hijas a vestir un burka (esto ha ocurrido en lugares como Afganistán o Irán. España, Europa entera, no sería una excepción). Seguro que no les hará mucha gracia.

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    Necesitamos un cambio y juntos podemos hacerlo.

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